Sumando talento y sostenibilidad: la integración de Samagro en Defeder

Hoy nos gustaría hablaros de Samagro, nuestra filial belga dentro de Defeder Group. Su incorporación al grupo refuerza nuestra presencia en el norte de Europa y suma no solo instalaciones y productos, sino también un equipo humano comprometido con prácticas agrícolas responsables. Este paso impulsa los productos orgánicos belgas bajo un paraguas más global, al tiempo que refuerza los valores compartidos de sostenibilidad y crecimiento responsable. Una unión que combina tradición, conocimiento local y visión internacional para alimentar suelos… y futuro.

Samagro es una empresa belga familiar fundada en 1995 que, desde entonces, ha crecido desde un pequeño productor local hasta convertirse en una plataforma industrial de fertilizantes orgánicos de alta calidad. Su gama de productos incluye compost, pellets y fertilizantes líquidos, elaborados principalmente a partir de distintos residuos naturales y pensados para mejorar y mantener el equilibrio del suelo de forma sostenible a largo plazo.

Samagro trabaja estrechamente con proveedores de estiércol —como granjas, procesadores y plantas de biogás— y usuarios finales en diversos sectores agrícolas, horticultura, viticultura o céspedes deportivos, apoyándose en la economía circular para optimizar la fertilidad del suelo.

Un paso estratégico: la adquisición

En noviembre de 2024, Defeder completó la adquisición de Samagro, reforzando su posición en el mercado europeo de fertilizantes orgánicos y ampliando su huella internacional. Esta operación representa una sinergia estratégica: ambas compañías comparten una visión común centrada en la sostenibilidad, la economía circular y la optimización de recursos orgánicos.

Integración humana: equipo y cultura

La integración del equipo belga de Samagro dentro del grupo Defeder se realiza con total respeto y reconocimiento de su legado: un equipo compacto con un profundo conocimiento técnico y una estructura familiar consolidada.

Ahora, como parte de Defeder, esa experiencia local se verá enriquecida por el alcance internacional del grupo, con intercambios culturales y profesionales que fortalecen la colaboración.

Más allá del aspecto técnico, lo más valioso es la convivencia de equipos con una cultura de cercanía, responsabilidad ambiental y pasión por la innovación sostenible. ¡Por muchos éxitos juntos!